martes, 1 de noviembre de 2016

DISFRACES PARA CHICO. DISFRACES PARA CHICA.

En estas fechas en las que todos o casi todos hacemos uso de disfraces para festejar Halloween, nos encontramos con un sinfín de propaganda comercial en la que aparecen imágenes de chicos y chicas disfrazados para la ocasión. A veces es un poco indignante cómo los chicos portan disfraces de lo más variopinto, cómodos y divertidos, apareciendo en la foto con una pose natural o expresiva dentro del papel del personaje que interprete. Las chicas, en cambio, siempre muestran los mismos disfraces, con escotes interminables y faldas súper cortas en unas poses antinaturales que nada tienen que ver con el personaje que representan. ¿Acaso una bruja se sentiría cómoda volando sobre su escoba con una minifalda y un corpiño sin tirantas y un escote enorme? Si las brujas existiesen, a buen seguro irían con pantalón y un jersey calentito para que el viento nocturno de finales de octubre no le provocase un resfriado. ¡No ganarían para pañuelos con esas narices!

Valeria, de 4º de Primaria, expresa así su malestar ante dicha situación:

¿Por qué los disfraces de los niños no son iguales que los de las niñas?

Porque las personas mayores piensan que a las niñas tienen que gustarle lo que ellos piensan que es de niñas, pero eso no es así, todo es de niños y de niñas. Yo tengo un amigo que tiene 4 años y siempre iba vestido de Rapuncel.
Es igual que los juguetes, los juguetes los hacen de niña o de niño. En un anuncio de lavar ropa nada más que salían mujeres, pero ya lo han cambiado, ¿por qué los hombres no pueden lavar la ropa?
Por ejemplo, a mí nunca me han gustado las princesas y da igual, y siempre me he disfrazado de león, Spiderman o pirata y no pasa nada. Yo haría una cosa, en los paquetes o bolsas de disfraces, en los de princesa viene una niña disfrazada de princesa ¿por qué no puede haber un niño y una niña disfrazados de princesa? o en los disfraces de vampiro siempre sale un niño ¿no pude haber una niña y un niño también? Cada uno tiene su gusto.

Una vez, mi primo Mateo de 3 años iba a hacer un teatro de Caperucita Roja y él quería ser Caperucita y le daba igual que dijeran que era de niña porque todo es de niño y de niña.

jueves, 21 de abril de 2016

Café para ella, "chococao" para él.

En el post de hoy voy a hablar de algo muy común en lo que mucha gente no repara pero que ocurre a diario. ¿No os ha pasado que habéis estado en una cafetería con un chico o una chica y él pide un vaso de leche, una infusión o, simplemente un café manchado y ella pide un café solo sin azúcar y quien atiende la mesa lo pone al revés? A mí me ha pasado infinidad de veces y me fastidia bastante por dos motivos: El primero es porque quien toma nota de la comanda no está escuchando a sus clientes con lo que, potencialmente los puede perder al no atenderlos adecuadamente. El segundo es por lo que a fin de cuentas este blog está escribiéndose. ¿Por qué se da por hecho que la bebida "blanda", llamémosle así, tiene que ser para ella y la "dura" para él? Es como pedir un refresco de cola y uno de naranja y que le pongan el de cola a él cuando, en realidad, lo ha pedido ella. Igual pasa con la comida, os cuento: yo soy vegetariana pero mi compañero no lo es y, a la hora de pedir, cambiamos los platos a ver qué pasa, es decir, yo pido lo suyo y él pide lo mío. ¿Adivináis qué suele ocurrir cuando nos sirven los platos? A menos que sea un restaurante más caro donde miman un poco más a la clientela que en los típicos que sueles encontrar en los centros comerciales, el cambio está asegurado.
 Haced la prueba y contadnos en los comentarios qué ha ocurrido y por qué pensáis que ha sido. ¿Es el color de la comida asociado de forma inconsciente al género? ¿Es el sabor más suave o fuerte? ¿Cómo os habéis sentido? ¿Cuál ha sido vuestra reacción? ¿Tenéis alguna anécdota divertida al respecto?

viernes, 15 de abril de 2016


Punto a favor de Lidl por su último catálogo en el que aparecen mujeres utilizando herramientas de trabajo que habitualmente estamos acostumbrad@s a ver en manos de hombres.
La verdad es que, aunque poco a poco empezamos a ver pequeños cambios positivos (llamémosles mejoras) en los medios de comunicación, aún queda mucho por conseguir. ¿Qué ves tú? ¿Qué te molesta especialmente de los folletos publicitarios? ¿Y de los anuncios en radio o televisión? ¿De qué forma los mejorarías para que el mensaje fuera mucho más coherente con los tiempos en que vivimos, más respetuosos con todos los géneros, especialmente con la mujer?
Comparte tus comentarios, tus críticas, tus ideas, tus propuestas.